“Si salen esos tratados TTIP, CETA o TISA, van a llegar las transnacionales”

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Juan Hernández Zubizarreta y José Ramón Mariño:

«Si salen esos tratados TTIP, CETA o TISA van a llegar las transnacionales americanas, y van a arrasar»
‘Desaparecerá la denominación de origen calificada de Rioja, en vino’

‘Las pymes se quedarán sin mercado potencial, muy pocas podrán ser competitivas’

‘Hay miles de tratados comerciales y se utilizan como vasos comunicantes’
Juan Hernández Zubizarreta, Doctor en Derecho por la UPV/EHU y profesor del Departamento de Derecho de la Empresa, y el economista y miembro de ATTAC José Ramón Mariño no tienen dudas de que esa “sopa de letras” que conforman los diferentes acuerdos de libre comercio e inversiones TTIP, CETA, TISA, etc ‘van en contra de la mayoría de la población y solo benefician al negocio de las grandes compañías’. Ambos demandan a la población salir a la calle para frenar esos tratados que ‘darán más poder a las grandes compañías y terminarán con la soberanía de los pueblos, poniendo las tras acciones económicas y comerciales por delante de las personas’.

La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea genera una cierta incertidumbre en este momento sobre todo lo que tiene que ver con los tratados de comercio e inversiones, seguro que ese tema estará estos próximos días cuando el presidente Barack Obama visite Madrid y Europa.

José Ramón Mariño adelanta que es muy posible que el acuerdo del TTIP (Tratado Transatlántico de Comercio e Inversiones entre Estados Unidos y la Unión Europea) ‘lo paren’ o, si va para adelante, ‘quedaría muy abierto’. Para compensar esa afirmación se apoya en el acuerdo con Canadá (CETA, Acuerdo Integral de Economía y Comercio entre Canadá y Unión Europea)‘muy avanzado’ que ‘acoge la misma filosofía de apropiación por desposesión que tiene el TTIP por parte de los gobiernos europeos, que no deja de ser el reflejo de las estructuras de poder; en cambio, están avanzando más. Y el grado de discursivo último es que hay una propuesta para que no se considere tratado mixto, es decir que ni siquiera sea sometido a refrendo de los estados-nación’.

Este temor, que José Ramón Mariño explicó en la entrevista hace ya unos días con EL PERIODISTA CANALLA ha visto la realidad cuando el propio presidente de la Comisión a Europea, Jean-Claude Juncker, ha reconocido ese hecho y ha dado pie a esa posibilidad.

 

Mariño aseguró la cuestión de fondo que se va a discutir es ‘lo que ha salido de las reuniones de mis colegas de Attac Francia con el ministro francés de Comercio exterior Matthias Fekl, éste les dijo que Hollande y Vals no aceptan el TTIP’, pero ‘el CETA se aplica con las cláusulas previstas, con la aplicación provisional sin discusión alguna’. Ese paso, sin embargo, para Mariño supone que la UE entra en ‘una grave contradicción evidente’ cuando el Parlamento Europeo demanda en sus documentos ‘un comercio para todos, pero luego la Comisión Europea negocia estos tratados a su antojo’.

A su juicio, ‘lees el resumen de esas decisiones y habla de medidas sostenibles medioambientales, que no se bajen los estándares de seguridad y precaución, lucha contra la corrupción, bla, bla, bla. Y luego se están negociando acuerdos en los que sistemáticamente se violan todos esos principios. Es un poco ese tipo de juego’, se lamenta.

Insiste, de todas maneras, en que otro tema ‘del que estamos hablando muy poco, y que lleva un rodaje amplio, es TISA (Acuerdo sobre Comercio y Servicios) que está avanzando a marchas forzadas’ entre medio centenar de países para privatizar los servicios públicos. Mariño entiende que ‘se está viendo. Lo que se filtró del TTIP hace unos meses trata de ocultar todos esos movimientos, porque a Barack Obama no le da tiempo a aprobarlo’.

Ante la pregunta si ¿el TTIP es la pantalla para negociar a escondidas los otros, y sacarlos adelante por la puerta de atrás? José Ramón Mariño responde que hay ‘muchos tratados abiertos, que se renegociar en estos momentos’. A su juicio, ‘deberíamos trabajar sobre el libre comercio como tal, no sobre debate específico de cada acuerdo, sino sobre el libre comercio y esa vinculación con el modelo ideológico’.

VASOS COMUNICANTES Y MUCHOS CAJONES

Es cuando Juan Hernández introduce una reflexión importante. ‘Llevo diciendo lo de los vasos comunicantes mucho tiempo,porque ante la pelea de cada tratado tienen otro en el cajón. Lo que no consiguieron en la OMC, lo lograron con los tratados bilaterales, y es la teoría de los cajones. Tienen en el cajón tratados y nos posicionamos en contra de uno, pero sacan otro’. En 2015, 31 nuevos Acuerdos Internacionales de Inversión concluyeron en todo el mundo, con lo que se han alcanzado 3.304 tratados a fin de año.

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Al igual que su compañero de lucha, el profesor de la UPV/EHU y miembro de OMAL, Juan Hernández añade que ‘estoy de acuerdo con eso de que hay que ir al modelo de los tratados de libre comercio, que es cuando se toca el nervio del sistema capitalista. Confrontar el nervio del sistema capitalista para acumular fuerzas es difícil. Hay que ver cosas concretas’. Porque, a su juicio, ‘tenemos que hacer entender a la población que el capitalismo es malo’ y esa realidad ‘nos sitúa en una posición complicada’.

Mariño admite que ‘cuando llegas a un debate sobre comercio, siempre te acaban diciendo que el libre comercio es bueno,pero siempre con condiciones. Es decir, no es el mantra de que es bueno porque genera desarrollo, crecimiento, libertad. No. Siempre que cumpla una serie de condiciones que luego las ves y son incumplibles. Porque el sistema como tal no permite que se desarrollen las condiciones’. Admiten, tanto Hernández como Mariño, que ‘estamos en un momento complejo’.

Por lo que la interpelación es obvia: ¿es difícil porque no va a salir el TTIP o porque hay algo por detrás?. A lo que el miembro de ATTAC responde: ‘el acuerdo como tal, lo van a descabalgar y nos lo van a vender como un éxito’. Mientras que Hernández añade que ‘es todo especulación. Van a tirar que es un tratado vivo. Hay muchas posibilidades de que dejen muchos apartados, de lo que quienes hemos estudiado la OMC, con cláusulas abiertas, indeterminadas, y luego se ve cómo se va poniendo en marcha (’un tratado vivo’) y dando forma según sus intereses’.

José Ramón Mariño apunta a otra posibilidad como es que ‘consigan dar una vuelta de tuerca a la OMC’, pero Juan Hernabdez añade que ‘el TTIP en lo referente a servicios públicos, lo pueden parar, porque tienen el TISA avanzado y negociado en secreto en medio mundo. Son vasos comunicantes y con un mecanismo de seguridad jurídica muy favorable: la fórmula del derecho vivo’.
Sobre la firma del TTIP, admiten que no se producirá antes que Estados Unidos renueve al presidente. Y en este caso, Juan Hernández reconoce que los problemas fundamentales se encuentran en ‘las denominaciones de origen, agricultura, sistema de arbitraje. Son desafíos en el aire’. Mariño añade que si sale el TTIP la denominación de origen Rioja, por ejemplo, ‘desaparecería’ e indica que uno de los principales objetivos de Estados Unidos ‘es abrir los mercados agrarios’. Para Hernández,‘está claro’. Porque, como añadió el economista y miembro de ATTAC, ‘desde la fracasada OMC, es su gran planteamiento. Europa está condenada por no importar carne hormona por la OMC. Es la única sentencia de la OMC que no se ha cumplido. Porque Estados Unidos no ha instado a su cumplimiento. Pero está condenada porque es una traba al comercio. No se le exige porque Europa es quién es, si fuera Ecuador ya le habrían clavado’.

‘El objetivo central de los americanos es el sector agrario. La esfera productiva está en manos de ocho grandes empresas de genética, alimentación, distribución. No son más. Estamos vendidos. Por eso, el gran debate en el fondo es el modelo’, dice Mariño, que añade que ‘aquí también, porque las élites económicas vascas están importando el esquema agroindustrial. Nuestro sistema de protección se lo impide -cada vez menos, como ve lo que ha ocurrido con la evolución de la PAC del origen a este momento. Nuestro sector agrario está muy pegado a la tierra, muy de soberanía alimentaria, pero todos pasan por el aro’.

Juan Hernández indica que es ‘el gran negocio de Estados Unidos’ y Mariño añade que a la UE ‘le interesa el mercado de la contratación pública, pero atenta contra el principio básico de la idiosincrasia americana. Eso no lo van a abrir jamás, y deben ser conscientes. Ese mismo día de debate en la Cámara de Comercio de Gipuzkoa donde estuvo el emisario de la comisaria Malsmtröm, CAF de Beasain hizo una descripción de cómo funciona el mercado estadounidense. ‘Puso el dato de que el acero que tenían que utilizar para construir los trenes el 60% debía de ser americano, casualmente en diciembre lo elevaron al 70%, en pleno proceso de negociación. Han elevado la restricción mucho más’. Y apunta que ‘ese acero americano, desde el punto de vista calidad y de precio, no competitivo. El proteccionismo te obliga a comprarlo. Te obligan. Es la cuestión’.

Ambos señalan que es cierto que ‘Inglaterra y Estados Unidos siempre han sido proteccionistas’, como algunas de las políticas aplicadas ‘por China y Vietnam’, que han mezclado políticas expansivas de comercio con restricciones y normativas de importación. ‘Nada de libre comercio literal’.

Mariño entiende que ‘China es muy interesante, pero tienen un gran problema, como es que los empresarios chinos están empezando a deslocalizar. Llevan producción a Vietnam’. Pero, ¿también a Surafrica? ‘Claro. Deslocalizar desde el punto de vista de la globalización, sino desde un elemento puramente economicista. El proceso de ldesocalización chino. Tremendo’.
Juan Hernández se vuelca con el TTIP y la sopa de letras. ‘Lo hemos dicho en cantidad de charlas, no menos de ochenta veces. Nos decían como contrapunto al TTIP que van a conseguir entrar e. la contratación pública en Estados Unidos, pero, a partir de ahí, se inventaban todo sobre las pymes y las grandes. Vamos a suponer esa hipótesis, que es muy difícil por la idiosincrasia americana, pero a cambio la contraprestación son problemas de seguridad va a entrar transgénicos, fracking…va a haber una invasión de la agricultura. Las denominación de origen desaparecerán, como la de Rioja. Aquí se demandan cláusulas sociales en contratación pública, pero en Estados Unidos no las entienden y aquí TSJPV dio luz verde a la Diputación de Gipuzkoa, pero en Araba el Tribunal Supremo se las cargó, porque no se ha hecho una transposición de la directiva comunitaria de 2014. Es un terreno de nadie. La cláusula social algunos quieren que sea una garantia, pero siempre va a estar en manos del poder judicial’.

ARBITRAJE A FAVOR DE LAS GRANDES COMPAÑÍAS

Y, desde luego, la charla entra en otro de los meollos de estos acuerdos de comercio e inversiones ¿quién o quienes interpretan conflictos de intereses? ‘El arbitraje (ISDS)’ dice Juan Hernandez, que añade que ‘desregulas, privatizas, o lo que sea, es verdad que hay excepciones y reservas, pero al final llegas al concepto de trato nacional justo y equitativo, que es lo que fija y quien lo interpreta: El arbitraje, lo que es igual a desequilibrio como ocurre ya voy en los diferentes tratados en vigor. Siempre a favor de las grandes compañías, frente a gobiernos y pueblos’.

Es así, porque la UNCTAD confirma en su último informe que ‘’los nuevos casos de solución de controversias inversionista-estado ascendieron a 70 en el año 2015 –un nuevo récord anual . A partir del enero de 2016, el número total de controversias inversionista-estado públicamente conocidas llegaron a casi 700, con más de 100 países involucrados, de acuerdo al informe’. Esa organización para el comercio y las inversiones de Naciones Unidas confirma que ‘un alto porcentaje de casos (40 por ciento) era interpuesto contra los países desarrollados’ y añade que ‘el 85 por ciento de las nuevas medidas de política de inversión adoptadas en 2015 fueron orientadas hacia la liberalización y promoción, mientras que el 15 por ciento restante eran medidas de restricción o regulaciones’,

De ahí que tanto Juan Hernandez como José Ramón Mariño no duden en precisar que estos tratados liberalizadores solo benefician a las grandes compañías mundiales. Porque Con el TTIP el futuro de las pymes, teniendo en cuenta que son abundantes en Hego a Euskal Herria, está cuestionado. ¿Tienen futuro? El representante de ATTAC señala que ‘esa es una clave’ y Juan Hernández precisa que ‘no hay un estudio concreto, que podría resolver las dudas’. No lo hay, porque no se ve que las pymes puedan beneficiarse en su conjunto gobierno el TTIP o el CETA, más bien todo apunta a lo contrario.

PYMES, MUY AMENAZADAS

Así José Ramón Mariño insiste que cuando participó en un debate en la Cámara de Comercio de Gipuzkoa, junto a Miguel Ceballos, jefe del Gabinete de la comisaría europea Cecilia Malmström, que negocia el TTIP, ‘nos dijo que para fin de año habrá un estudio sobre pymes, pero es una manera de reconocer que no hay nada cerrado sobre el TTIP. Lo interesante de la afirmación no es la afirmación en sí misma, sino lo que tiene por detrás’, añadió.
Juan Hernández admitió que esa posición ‘sacude al Gobierno vasco, tanto que dice la consejera Arantxa Tapia que beneficiará a industria vasca. Es un juego de falacias’. El economista Mariño afirmó que las Pymes que exporten a Estados Unidos ’son un 0,8% de las empresas europeas, aún duplicando es el 1,6. Vamos a exagerar el 3%, pero se quedarían un 97% de pymes que no exportan. La cuestión clave si en una economía abierta, considerando que el coste de la energía americana es más alta, que la desregulación es mucho más alta, que las políticas de apoyo de la reserva federal es mucho más elevada y que el coste laboral tiene una media un 30% más barato que el nuestro, el efecto competitividad es obvio a favor de quien juega. Nos encontraremos productos similares a un precio mucho más barato. A quien afectará será a las pymes porque su mercado es el circuito corto o los mercados de proximidad/colaterales. El quebranto será brutal. Y es lo que no quieren decir”. Porque, en realidad, ‘las pymes representan el 69% del valor añadido bruto y generan casi 70% del empleo. Y hay que tener en cuenta que las pymes aquí son de 250 trabajadores y en Estados Unidos son 1.000 empleados’.

La UNCTAD reconoce en su último informe que “en 2015, la iniciativa TTIP es el segundo mayor poseedor de la Inversión Directa Extranjera (IED) y recibió el 46 por ciento de los flujos mundiales. Las corrientes de IED a los miembros de este grupo propuesto aumentó en un 106 por ciento en 2015 a 819 millones de dólares, debido a un aumento significativo de las entradas a Estados Unidos y los países de la UE, como Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda y los Países Bajos”.

Juan Hernández corrobora esos datos y añade que ‘es un tema cualitativo, pero muy importante’, porque afecta al Impuesto Sociedades, etc ‘por no hablar de la elusión’, precisó Mariño.
Juan Hernández en este punto de la entrevista, interviene para indicar que lo que va a ocurrir es que, si salen esos tratados, ‘van a llegar las transnacionales americanas aquí, y van a arrasar’.

De hecho, la UNCTAD advierte del difícil control de las transnacionales, porque el 40 por ciento de las filiales extranjeras en todo el mundo tienen múltiples “pasaportes”. Estas filiales son parte de complejas cadenas de propiedad con múltiples enlaces transfronterizos que implican en promedio tres jurisdicciones. ‘Esta situación es más común en las empresas multinacionales más grandes: 60 por ciento de sus filiales extranjeras tienen varios vínculos de propiedad transfronteriza con la casa matriz’, dice la organización dependiente de Naciones Unidas. Añade que ‘hasta un tercio de las filiales extranjeras al parecer intrarregionales en las áreas de los principales tratados mega-regionales (prospectivos), tales como la Asociación Trans-Pacífica (TPP), la Asociación Transatlántica para comercio e Inversión (TIPP) y la Asociación Económica Integral Regional (TISA) son propiedad de empresas matrices fuera de la región, planteando dudas sobre los beneficiarios finales de estos tratados y negociaciones. Los gobiernos deberían tener como objetivo evitar la incertidumbre para los Estados y los inversores sobre la cobertura del régimen de inversiones internacionales”.

Ante eso, en el punto de competitividad, Mariño sí reconoce que la CAV está  ‘algo mejor’ y puede que ‘resistan algo mejor el impacto’. Pero de ¿cuántas pymes se habla? El economista indica que ‘tenemos 25 empresas guipuzcoanas y 2 vizcainas exportadoras. En Araba no hay nada’. Y lamentó que si se abren los mercados, ‘el mercado interior, del que se nutren nuestras pymes, desaparecerá’. Porque, si los gobernantes están buscando equiparar la competitividad al modelo estadounidense ‘en lo que es capitalismo puro y duro ¿qué implica? Reducción de salarios nominales, reducción de la energía, introducción fracking…la realidad es que avanzamos a ese modelo. Cuando Volkswagen decidió fabricar un segundo vehículo en Iruñea es porque es más barato y mayor calidad’.

REVERTIR LA GLOBALIZACIÓN

¿Las multinacionales siempre ganan? Ambos creen que ‘el concepto de la globalización hay que revertirlo, ideológicamente también’. Así José Ramón Mariño indica que ‘no hemos pensado en ello. Cuando se habla de modelos de protección suena a la Edad Media, más arcaico. No. Es el sustrato de la supervivencia. Es lo que tendría que haber hecho Grecia, por ejemplo, haber salido del euro, con un plan interno y ahora mismo estarían mejor. No había un plan B’, dice.

Juan Hernández trae ese ejemplo a Euskal Herria. ‘Esta misma duda nos lleva al problema de nuestra tierra. El marcar la independencia, sobre la que estamos de acuerdo, y ahí lo dejas. El tema es como no nos vayamos preparando…no avanzamos en un proceso hacia la independencia. Debe ser desde abajo y desde la izquierda. Nos requiere debatirlo. Pero no está en la agenda’.

Mariño añade que es ‘una cuestión ideológico-técnica, de tener una construcción teórica del modelo para el día que seamos independientes. Es ir construyendo eso, un modelo, si se diese esa hipótesis, para salir’.

Pero la pregunta de nuevo es obvia ¿con el TTIP se puede lograr la independencia? Mariño admite que la entrada en la UE, los tratados de estabilidad, tratado de Lisboa….‘son una pérdida de soberanía notabilísima. Lo único que han dejado fuera es el conjunto de las políticas fiscales, porque no les interesa. Aquí la alternativa que habría que tener es: o nos vamos todos s la mierda, o hacemos una UE en consecuencia, es decir políticas de la unión en todos los niveles. Somos la Unión Europea’.

Hernández afirma a este respecto que ‘cuando hablamos de TTIP, el foco que ellos tienen es diferente, porque tienen toda la baraja. Es lo que los gobiernos nacionales están haciendo, lo que ha hecho PP con los recortes, lo está haciendo la UE. LA gobernanza desde la crisis, lo que ha hecho la Unión Europea es llevarnos a pérdida de soberanía y al pago de la deuda. Austeridad, en definitiva. En este caso han puesto un procedimiento que le llaman Refit, un programa de mejora de legislación, test de competitividad. Ya habido normas de legislación de medio ambiente y seguridad que no han pasado esos test y han quedado en el cajón. Suena mucho a la convergencia reguladora’.

Juan Hernández sostiene que esto no ocurre así por así, sino que ‘hay un terreno abonado, no es que de repente el TTIP es un ovni maligno. Sino que, por otro lado…gobernanza, la recomendación por país, el Refit y las normativas caminan en esa dirección, están vaciando el principio de reposición’.

AMERICANIZACIÓN DEL DERECHO LABORAL

Pone como ejemplo el mundo laboral. ‘Desde el punto vista laboral, el TTIP no tendrá ya un efecto mucho más negativo, porque ya se han dado esos pasos atrás. Lo que va a permitir el TTIP es un enfriamiento de la regulación, para que Rajoy desregule más y americanice el derecho laboral de la UE, limitando derecho huelga, despido libre absoluto, etc’. Y, además, ‘la legislación laboral del país de origen va a prevalecer. Una gran empresa de construcción norteamericana, no sé si traerá trabajadores, pero si sale adelante TTIP podría traerlos aquí para hacer obras de San Mames y pagar como en Estados Unidos’.

Hernández señala que en el Parlamento europeo se preguntó a la Comisión Europea sobre la prevalencia de los convenios colectivos sobre si empresas norteamericanas demandasen si se les obliga a aplicar el convenio europeo. ‘La respuesta fue muy curiosa, van a tener que respetar la Europa social, en vez de decir que habrá una cláusula que diga que no convenios colectivos pertenecen al sistema colectivo y no van a poder ser demandados en arbitraje. Moraleja: Va a aplicar tratado justo y equitativo, y si ocurre eso van a decir que me estás discriminando y, por lo tanto, van al arbitraje’.

Conclusion: El TTIP igual no sale, pero ¿nos lo están introduciendo por otro lado? Ambos lo confirman. Recurren ambos a señalar que ‘los vasos comunicantes entre tratados, también vale entre legislación nacional e instituciones comunitarias ya están haciendo y se están aplicando. Estamos entretenidos en el TTIP y puede ocurrir que no salga, pero esta medio colado. Pero los test de competitividad, el REFIT en la facultad de derecho nadie locuenta, pero es una ruptura de la separación de poderes’, añade Hernadez. Quien explica que él Refit tiene que ver ‘con todo eso de la convergencia. La posibilidad de legislar en favor de derechos sociales, colectivos y mayorías sociales va a quedar subordinada. Desde el punto de vista ideológico lo sabíamos, ahora se empieza a aplicar técnicamente. Preparas una directiva que tiene que pasar por esos test, si determinan que son un obstáculo al comercio, no pasa el test y se aparca. Y el acordeón puede ir hasta los salarios…convergencia reguladora’.
SALIR DE LA UNIÓN EUROPEA, DEL EURO
Entonces, ¿hay que salirse de la UE y avanzar desde abajo con catalanes y otros pueblos europeos. José Ramón Mariño indica que ‘tiene que implosionar está Unión Europea. El debate sobre el euro es una manipulación. Con euro pierdes soberanía monetaria, que te miden ejercer una política económica acorde con el momento. Tampoco aceptó esa posición sobre el déficit. Hay alternativas de política monetaria como es la hacienda funcional, en vez de hacienda equilibrada. Puede tener déficit un estado, el dinero no es nada. Aquí no se puede cuestionar, porque no tienes soberanía’.

Ante la repregunta, de nuevo, en el mismo sentido ¿Hay que salirse del euro? ‘Sí. Romper esta Unión Europea, no solo por ganar soberanía política’, indicaron ambos.

Para concluir, Juan Hernández afirma que ‘seguimos en la pelea. Tenemos que seguir contra esos tratados’ y José Ramón Mariño admite que ‘lo que consigue iniciativa de protesta de los tratados es un toco de resistencia creativa, que se está modelizando en un proceso más amable con el planeta. Una hegemonía de los valores, en contra del capitalismo, que se expresa contra el tratado de comercio e inversiones y eso es luchar contra los valores hegemónicos que a mucha gente lo ve como una pelea de largo plazo, pero puede haber victorias, también a corto plazo’.

Juanjo Basterra



Categorías:EKONOMIA, ELKARRIZKETAK/ENTREVISTAS, ESTADO ESPAÑOL, EUSKAL HERRIA, Uncategorized

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